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FASE
1
CAPÍTULO 3
" EL INCONSCIENTE "
En la
actualidad seguro que si miramos en nuestro interior no hará falta
escarbar mucho para hallar algún que otro pensamiento negativo -son
frases que a menudo utilizamos para expresar nuestra rabia, ira o enfado
ya sea pensando o bien diciendo-. Un pensamiento negativo solo tiene
consecuencias para nuestro organismo, y tienen que ver con repercusiones
tanto a nivel de nuestro físico o materia -cuerpo humano- como a nivel
espiritual. Esta clase de frases quedan registradas en nuestra mente como
si de un proceso informático se tratara, y nuestro cerebro hace una copia
de seguridad -para que dichos datos no se pierdan- que irán a parar a
nuestro inconsciente donde allí quedará almacenada una vez clasificada
por el mismo.
Nuestro
inconsciente está situado un poco más abajo de nuestro estomago, es un
punto imaginario, pero cuando quiere manifestarse lo hará a través de
sentimientos como el miedo, que provoca malestar en el mismo órgano. Al
igual que todo ordenador, nuestro cuerpo funciona de igual manera, aunque
este último tiene la suficiente capacidad como para destruirse por sí
solo, a la vez que también la tiene para funcionar correctamente. El
inconsciente no tiene la capacidad de pensar, así como tampoco tiene
capacidad de decisión, tan solo, obedece lo que la mente le ordena. La orden
que le es proporcionada no es inmediata, puede tardar mucho tiempo
hasta que nuestro subconsciente - según lo llama Sigmund Freud - se
adapte a ella antes de obedecer. Nos daremos cuenta de eso, cuando
intentamos cambiar un hábito o creencia, el aprendizaje o cambio no es
inmediato, sino que tarda su tiempo en adaptarse a lo que estemos
aprendiendo. De igual manera actúa el inconsciente, hasta que no asimila
órdenes nuevas no se desprenderá de las ambiguas -Lo mismo pasa con el
amor, hasta que no asimilamos una pérdida de la persona que se quiere o
bien nos demos cuenta de que la llama del amor se ha apagado, será
difícil encontrar otra persona que llene de nuevo ese hueco vacío en
nuestro interior. Es muy probable que no sea por falta de oportunidades,
sino más bien es porque nosotros en este momento no estamos preparados
para afrontar un cambio en nuestra vida-.
Siguiendo con
los pensamientos, cada uno de ellos tiene una vital importancia -sea
positivo o negativo- para nuestro cuerpo y repercutirá -beneficiosamente
o negativamente- sobre nuestro organismo. Si los analizamos de cerca nos
daremos cuenta de que cada uno de ellos tiene una intención -ya sea buena
o mala-, y aunque interiormente creamos que es solo un pensamiento- una
frase construida por un cerebro-, su intención puede provocar numerosos
altibajos emocionales en la misma persona a la que son lanzados
-dependiendo de como éste puede afectar a la persona-. Una vez llegan a
nuestro consciente -cerebro- y son analizados, se dirigirán al
inconsciente donde se clasificarán y se almacenarán en dos secciones. La
primera de ellas es para aquellos pensamientos que se han recibido
recientemente y están en fase de aprendizaje, es decir, que pueden ser
utilizados en cualquier momento. La segunda sección solamente quedarán
almacenados aquellos pensamientos que pueden resultar dañinos -son
aquellos que aún no se han entendido o asimilado y son desechados por
nuestra mente al instante, en otras palabras, son aquellas acciones o
hechos desagradables de nuestra vida que aún no entendemos el motivo por
el cual se dio y queremos olvidar cuanto antes y para
siempre-.
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"
AMBLLUM EN ABIERTO"
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Habla el lector -
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Tengo 28 años y me
dificulta mucho hacer entender a mis padres, sobre todo a mi
mamá que ya soy una niña. Tengo novio, y resulta que si me
invita a un lugar tenemos que llegar, más tardar, a las 9:30
o 10 de la noche, pues mi mamá dice que no debo estar hasta
las 11 o 12 fuera de casa con mi novio por el que dirán de la
gente. A veces me da miedo hacer lo que yo quiero por no
molestar a mi mamá. Mi estima está por los suelos siento que
no valgo nada, que soy fea, y todo lo malo que pueda haber en
este mundo.
Mi novio me dice que eso no es cierto que he logrado mucho
pues tengo una profesión (soy maestra de Español) y que para
él soy una gran mujer, sin embargo, yo no lo creo. Es un gran
temor que tengo de decir lo que siento y prefiero callar, según
yo para no molestar a nadie, para que nadie me critique. Cada
vez me siento más frustrada, con mucho estrés y ansiedad.
Cómo quisiera poder salir con mi novio a las 8 de la noche y
regresar tarde; o cuando tenga
compromiso con mi novio decirle a mis padres que no puedo
salir con ellos porque ya quedé en salir, y que mi mamá no
sienta que la estoy despreciando.
Son
muchas cosas las que quiero y hasta ahora no he podido
realizarlas por miedo. Yo no culpo a mi mamá pues ella vivió
y sigue viviendo una situación similar o peor que la mía.
Este
e-mail lo escribió una lectora asidua a esta revista. Su
escrito ha sido fielmente corregido y modificado para preservar sus datos y
queden totalmente confidenciales tal y como nos pide en su
e-mail.
Este e-mail ha sido seleccionado según mis criterios, aunque
no salgan todos, sigan el mismo ejemplo con la respuesta que
se dará a continuación, ya que puede servirle para su propio
ejemplo.
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Querida
amiga :
Haces bien en no culpar a tus padres
de esa protección -quizás desmesurada- que tienen sobre ti. Ellos han
pasado tal y como comentas en el e-mail una situación similar,
seguramente tu madre o tu padre se vieron obligados a seguir una leyes estrictas
de sus padres -tus abuelos- y así sucesivamente hasta llegar al principio
de tus antepasados. Sin embargo, tu como hija debes hacer ver a tus
padres, en especial a tu madre, que sabes cuidarte por ti misma, tienes
que aprender tus propias experiencias y vivirlas, y si no lo haces ahora,
lo harás más tarde, aunque te intenten proteger toda su vida.
Mi consejo es que deberías tener una
charla con tus padres y plantearles todo lo que sientes. Ante todo no
debes tener miedo, ya que no estás hiriendo a nadie, a revés, les estás
ayudando a aprender como protegerte mejor, y no es precisamente poniéndote
restricciones en el horario. Yo se que es difícil enfrentarse a tus
propios miedos y deseos, pero debes tomar una decisión. Recuerda que no
haces daño a nadie, eres tu misma la que se lo hace, ya que te ves en una
situación en la que los miedos a tener una charla y sus consecuencias te
dominen. Cualquier cosa de la que estemos convencidos nosotros mismos,
será necesario el mínimo esfuerzo para convencer a los demás.
Antes de tener esa charla con tus padres
repite durante estos días la siguiente frase, pues te dará energía para
comunicar tus deseos desechando los miedos.
" AHORA ESTOY SUPERANDO TODOS LOS
PENSAMIENTOS NEGATIVOS QUE ME LIMITAN, ME LIBERO DE LAS LIMITACIONES
IMPUESTAS POR MIS PADRES, LOS AMO Y PUEDO IR MÁS ALLÁ DE ELLOS "
Con esta frase intentas transmitir a tu
inconsciente de que va ha haber un nuevo aprendizaje, y ya no será
necesario tener miedos debido a que vas ha asimilar tu situación. Pero
para que tu inconsciente lo aprenda necesitas repetir esa frase durante un
tiempo -un par de semanas-. Ya verás como podrás transmitirles seguridad
a tus padres para hacerles entender de que necesitas un poco más de
libertad.
Recuerda que para abrirnos a nuevas
opciones y probar nuevos retos, necesitamos entender primero. Si tus
padres no entienden como te sientes, difícilmente cambiarán de
pensamiento, pues piensan y creen que es lo mejor para ti.
Un abrazo.
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| Y
el capítulo de este mes lo finalizaré con una reflexión que os puede ir
bien a todos/as.
Cuando
el viajero tenía 10 años,
su
madre lo obligó a hacer un curso
de
educación física.
Uno
de los ejercicios consistía en saltar
de
un puente al agua. Se moría de miedo. Se
quedaba
en el último lugar de la cola, y sufría
cada
vez que uno de los otros niños saltaba
delante
de él, porque en breve llegaría el
momento
de su salto. Un día, el profesor, al ver
su
miedo, lo obligó a saltar el primero.
Tuvo
el mismo miedo, pero pasó tan rápido
que
empezó a tener coraje.
Dice
el maestro :
Muchas
veces hay que darle tiempo al
tiempo.
Otras veces, hay que remangarse y
resolver
la situación. En este caso, no existe
peor
cosa que retrasarlo.
Paulo
Coelho
"MAkTUB"
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