Sandra
es una chica de 23 años de edad, con un nivel sociocultural bastante
alto, de buena familia. Al ser única hija, sus padres les han dado
todos los caprichos que ella ha querido, realmente la vida de Sandra ha
sido muy fácil y todavía puede decirse que está protegida por sus
padres. Sin embargo Sandra está enamorada perdidamente de un joven de
20 años, con el cual sale a escondidas varias noches a la semana. Hasta
aquí todo parece normal, si no fuese por el hecho de que ambos están
saliendo a escondidas, debido a que no se atreven a que su amor salga a
la luz por miedo a que este profundo amor sea rechazado por la sociedad.
Él se llama Pedro y su nivel sociocultural es bastante bajo, el noventa
por ciento de las veces que salen paga ella, tiene a su padre en la cárcel
por robar en un banco y aún le quedan años para que salga. Su hermano
es drogadicto y también está en prisión, la única que cuida de él
hasta este momento es su madre, ella compra y trabaja. Aunque Pedro
estudia en la universidad con el dinero que gana los veranos trabajando
de camarero, también después de las clases se gana la vida trabajando
en una pizzería. Ambos se conocieron en la universidad, se gustaron y
ahora siguen un romance que lleva su sexto mes. Ambos están locamente
enamorados el uno del otro, pero prefieren mantener la relación en
secreto... ¿Por qué?
Seguramente al leer este texto os hayan pasado por la
cabeza varias respuestas y de formas diferentes como "es
normal.. el es mucho más pequeño que ella", o bien tantas
otras como " ella es rica y el es pobre, ese amor no durará
", " esperemos a que ella se canse de él y le de la patada
", " un padre en la cárcel... que peligro" etc..
Todas estas respuestas que acabamos de ver no son más que ideas juntas
metidas dentro de un concepto, es decir, no son más que nuestras
propias creencias. Sandra y Pedro no sacan su romance a la luz por
miedo a la respuesta de la sociedad, de sus padres, de los amigos, "
el que pensarán o como me vayan a mirar " son miedos
provocados por dichos conceptos.
En el momento en que nacemos, no
solamente descubrimos un mundo nuevo que hasta era desconocido para
todos, sino que con esta acción, empezaremos un largo y lento proceso
de aprendizaje para ser una persona civilizada en esta sociedad.
Nuestros pensamientos son creados desde el nacimiento gracias a
las "reglas" de nuestros padres, aprendidas de los
suyos y que seguramente se las daremos o se las dais a vuestros hijos, y
estos a los suyos y así hasta seguir la cadena de la vida humana.
Estamos de acuerdo que los tiempos de ahora han evolucionado y las
reglas no son como antes, pero en cierto modo ahí nos estamos
equivocando, ya que quizás hemos cambiado aquella parte del castigo o
regla, que a nosotros no nos gustaba de nuestros padres, pero sigue
siendo la misma.
A modo de ejemplo reflexionemos sobre la
situación : Intenta recordar la última vez que tus padres o quien
cuidaba de ti en la infancia te castigó porque habías cometido una
travesura o te habías portado mal.
- ¿ Qué hizo para castigarte ?
Cada padre o madre utiliza una técnica
para castigar de manera que mejor "creen" que puede a su vez
ayudar a sus hijos, con la esperanza de que aprendan la lección y así
puedan guiarles por el buen camino. En la infancia por ese castigo, e
incluso esas reprimendas te hacían sentirte desvalorado/a,
menospreciado/a, e incluso poco querido.
Aunque ese momento fatídico pasa en seguida, las palabras,
los gestos y el momento de la regañina quedan albergados dentro de
nuestro inconsciente, aunque después de un rato, incluso días no
recordemos el castigo ni el porqué se nos castigó. Pero del
inconsciente hablaremos en el próximo capítulo. Una vez habrás
recordado casi seguro con todo detalle como te castigaban tus padres, es
el momento de coger un papel y lápiz y escribir todos aquellos detalles
que os vienen a la memoria sobre todo lo que pasaba en el momento del
castigo. Posteriormente es momento de reflexionar sobre la siguiente
pregunta.
- ¿ Cómo castigas a tus hijos?
Si aún no los tienes entonces sáltate
esta pregunta y contesta a la siguiente. Aquellas personas que son
padres hoy día y tienen un infante o adolescente en casa, seguramente
no resultará muy difícil recordar la última travesura que hizo, pero
¿ que hiciste después?. Si nos miramos a nosotros mismos, siempre utilizamos
la misma técnica que nuestros padres o progenitores la empleaban en
nosotros, en otras palabras, una creencia que ha quedado en
nosotros, es la técnica utilizada en el castigo. En cierto modo es
normal, pues es la única forma con la cual hemos aprendido todos,
porque ahora de mayores entendemos que si somos personas es gracias al esfuerzo
y dedicación por parte de nuestros padres hacia nosotros para
guiarnos por el buen camino. También puede ser que esas técnicas las
hayas modificado, debido a que hay ciertas situaciones que no quieres
repetir con tu hijo, pero si analizamos ambas técnicas, siempre nos
llevaran a la misma pauta.
Y por último:
- ¿ Cómo castigaban tus abuelos a tus
padres?
Si tienes oportunidad de descubrirlo,
adelante, pregunta a tus abuelos que pautas de comportamiento tomaban
frente a un castigo, y verás como prácticamente se parecen.
Con esto solo quiero deciros que no
hay que tener rencor contra nuestros padres o progenitores por mucho
daño moral que nos hayan hecho, ya que como podéis descubrir en el
ejercicio, nuestros padres también han aprendido igual que nosotros
o incluso peor. Tan solo han utilizado técnicas para intentar llevarnos
por el buen camino y protegernos de las amenazas del mundo.