Las
tribus más importantes fueron las mayas y las
aztecas, y ambas dieron forma a una Astrología
muy distinta a la China y a la Occidental. Pero
después de un profundo estudio de las mismas, se
llega a la conclusión de que existen unas
constantes en todas ellas: Sol, Luna, Tierra,
Agricultura, etc. Porque el hombre precolombino
enfrentado al misterio de su futuro elevó la
mirada al cielo y quiso encontrar una forma de
predicción. El mejor recurso lo halló en otro
método de interpretar la Astrología, acaso
queriendo evocar los que utilizaban sus
antepasados de la India, Persia y Caldea.
Calendario astrológico
No resulta sencillo interpretar
el Calendario Astrológico de los Aztecas. Se sabe que
fue copiado de uno que utilizaban los mayas y se
encontró en forma de disco de piedra después de la
destrucción de México en 1521. Representaba la lucha
contra el pesimismo indígena a través de unos mensajes
celestes; de ahí la importancia que concedía a los
terremotos, eclipses, paso de cometas, etc.
El primer elemento del Horóscopo Azteca era la vida,
a la que se representaba con la figura del caimán. A éste le seguían la
casa, la flor, la serpiente, el ciervo, el jaguar, la caña, el conejo, el
águila, el mono, el pedernal y el perro. Doce elementos, animales y vegetales
bien distintos que formaban tres tipos de Calendarios: el año solar -formado
por 365 días que se dividían en 20 meses de 20 días y 5 días adicionales-;
el año sagrado - compuesto de 260 días a razón de 20 signos que se multiplicaban
por 13 números-; y el año venusino -cuya relación con el solar era de 8
a 5; es decir, por cada 8 años solares se añadirán 5 venusinos-.
Nosotros simplificaremos todos
estos calendarios en uno solo, similar al occidental pero
cambiando los números por los nombres del Horóscopo
Azteca. Lógicamente utilizaremos el normal -para el año
bisiesto, el día 29 de febrero repite el nombre que
ocupa el lugar del día 28-.
Ten en cuenta a la hora de las
interpretaciones, que el año azteca empezaba en febrero
-por este motivo advertirás que entre el mes de enero y
de febrero se pierde la cadencia de los doce signos-.