Los nacidos en el año del
gato hablan con elocuencia y disponen de las palabras para convencer
a los demás con facilidad, sin que ello vaya en contra de su
idea de no querer herir los sentimientos ajenos. Resulta casi imposible
que pierdan el control de sí mismos y son ambiciosos y muy
precavidos. Sus vidas acostumbran a ser domésticas, placenteras
y refinadas.
Sienten una afición a cumular conocimientos,
pero se muestran excesivamente superficiales a la hora de asimilarlos.
Bastantes veces caen en la pedantería, sin que se den cuenta
de ello. Pueden llegar a apasionarse peligrosamente por el juego,
aunque saben retirarse cuando la situación bordea al drama.
Su peor rival es la melancolía.
Les atrae la gente, lucen en las asambleas y "las
gozan" en compañía de muchas amistades. Pero son
superficiales. Aguantan lo indecible antes de disgustarse, porque
su naturaleza les ha hecho pacíficos. Su meta es vivir tranquilamente,
sin altibajos de ninguna clase. Algo que no les sucede a las mujeres
gato cuando se ponen tercas; claro que saben cómo transformar
esta aparente debilidad en un arma de seducción.
Resultan unos grandes hombres de negocio, y respetarán
hasta el final la letra de un contrato. La justicia les ofrece grandes
oportunidades. En Asia se confunde el gato con el conejo y la liebre,
de acuerdo con los países. Porque estos tres animales son considerados
la representación de lo sobrenatural, del hechizo y de la brujería.
Predicciones para el año 2009 según el Horóscopo
Chino