Hace tiempo que tienes la sensación que algo grande está cambiando en tu vida, vives con una especie de amenaza constante por los profundos cambios que intuyes se avecinan, ese estado de incertidumbre te hace vivir en constante alerta, y tu intuición no te engaña, estás a punto de iniciar una etapa revolucionaria para tu vida, eso no quiere decir que sea negativa, todo lo contrario, si sabes aprovechar esta etapa, podrás construir una nueva personalidad y dar un nuevo rumbo a tu destino, renovando toda tu vida, tanto por dentro como por fuera, puedes descubrir nuevos potenciales personales que sabrás sacarlos provecho.
Durante todo este proceso, aprenderás a romper con el pasado, dejar atrás sentimientos, lugares e incluso a personas que hasta el momento habían sido referentes en tu vida.
Pero será inútil resistirte al cambio, será largo y costoso, pero necesario, de lo contrario, vivirás con un pesar constante, una sensación de amenaza que no cesa, en definitiva no vivirás tranquilo si no afrontas el cambio de una forma positiva, con la mente abierta a lo que tenga que venir.
Lo mejor que puedes hacer es tomarte las cosas de la mejor forma posible, sin buscar los dobles sentidos, descarta odios, celos, rencores… intenta entender a los demás, perdonarlos si fuera necesario para así dejar libre esas relaciones negativas que te pueden influir en el futuro, hay que mirar el futuro sin llevar lastres del pasado, es la única forma para renacer, para empezar de cero, con fuerzas renovadas y libre. No temas el cambio, ni te aferres a nada, muéstrate abierto y descarta cualquier emoción negativa, con esa actitud no hay nada de qué preocuparse en este largo proceso de transformación que ya ha empezado.
También estás inmerso en un gran proceso de cambio profesional y social. El cambio no será fácil, tendrás que asumir más responsabilidades, disciplina y paciencia. Es el momento de hacer un análisis y ver lo que ya no funciona en estos ámbitos o está caduco, es el momento de construir nuevas estructuras. Lo mejor es sanear cuanto más mejor todas las parcelas de tu vida, de esta forma más sólidos y auténticos serán los valores con los que construir el nuevo futuro.
También será necesario que revises el lugar donde vives, tu vivienda y tu hogar, porque en este terreno también puede haber cambios importantes.
Es el momento de renacer y para ello hay que sanear todas las parcelas de tu vida, así el renacimiento tendrá más esplendor.