Durante tres noches, al acostarte, visualiza
una luz rosada que envuelve tu cuerpo, hasta
que te duermas.
Por la mañana tomas una ducha y echas sobre tu
cuerpo, desde los hombros hacia abajo, una
infusión realizada con cáscara de manzanas,
agua y una cucharada de miel.
La cuarta noche, al acostarte, enciende un
sahumerio y visualízate envuelta en un halo
de luz blanca y repite: "Señor, se que quiero amar,
y que hay alguien que está dispuesto a entregarse
a mi corazón; deseo que llegue lo más pronto posible.
El amor llegará porque así lo deseo".
Repite esto cuatro noches seguidas.
Si pasa el tiempo, y no haz obtenido resultados,
vuelves a repetirlo con más fe y más amor que antes.