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En este artículo
te revelamos la correspondencia entre los tipos
expuestos en el artículo anterior con
su correspondiente elemento.
¿Tienes
ya seleccionado el tipo de personalidad que
más se asemeja a tu personalidad? Si
aún no lo tienes lee el artículo
anterior antes de seguir.
Una vez que
tienes el tipo seleccionado de los expuestos
en el artículo anterior es hora de desvelar
a qué elemento se corresponde.
TIPO
A = METAL
Lo
importante es el fin.
Seguirás tu camino con firme perseverancia.
Tienes el don de hacer lo correcto en el momento
preciso gracias a tu gran instinto. Tampoco
el éxito en el amor es casual en tu caso,
sino que lo has ido trabajando durante algún
tiempo. Como buena persona metal actúas
idealmente de forma sincera, por lo que los
demás confían plenamente en ti.
Tu espontaneidad no se basa en tu disposición
natural de naturaleza técnica y funcional.
En el amor también es válido aquello
de que "todo debe salir conforme a lo planeado".
La pareja que transija sobre este particular
te traerá en palmitas.
TIPO
B = AGUA
Enfermo
de romanticismo.
Eres una persona de gran profundidad, siempre
en búsqueda de profundos conocimientos.
Tu forma de actuar, más bien silenciosa
e interiorizada, se halla en total oposición
con la orientación exterior característica
de los tipos de Fuego y Madera.
Como "persona-agua", sabes con exactitud
lo que quieres, y lo acabas consiguiendo con
paciencia y constancia. Por ello, tu gusto por
la experimentación se ve relativamente
limitado: tan pronto como creas que algo es
correcto, te dispones a conservarlo. En el amor,
anhelas una relación profunda basada
en la confianza, que evolucione hacia una relación
afectiva romántica y muy intensa.
TIPO
C = MADERA
Creativo, sensual y juguetón.
Posees la personalidad más creativa de
todas. Aprecias la experimentación, incluyendo
el juego, y sin tabúes. Te gusta hacer
payasadas y reír durante el juego amoroso.
Tu seductor carisma reside sobre todo en tus
ojos, cuya profunda expresión habla de
confianza y nobleza de corazón. En tu
entorno uno se puede relajar totalmente. Reconcedes
el liderazgo en tu pareja. Tu conducta, incluso
a una edad avanzada, tiene algo de juvenil.
TIPO
D = FUEGO
Fuerza
y pasión.
Te gusta la aventura, eres apasionado e impetuoso.
Ten en cuenta, no obstante, que debes guardar
alguna de tus energías, ya que en caso
contrario puedes apagarte rápidamente
como una bengala. Nada resulta demasiado extravagente
para tu naturaleza de fuego: para evitar el
aburrimiento, siempre intentas hacer algo nuevo.
Tu franqueza y rápida capacidad de comprensión
te permiten extraer lo mejor de ti mismo en
cada situación, y tu vitalidad seguramente
asombrarán y cautivarán a tu pareja.
TIPO
E = TIERRA
Estable
también en el amor.
Puedes transmitir mucha seguridad y tranquilidad,
tu pareja se sentirá a tu lado especialmente
segura y confiada, y podrás dejarte llevar
fácilmente. Confías en tu sólida
continuidad y constancia. Una pareja con tendencia
a los juegos experimentales a la larga sólo
podría resultar una atadura para ti,
al menos que de vez en cuando decidiera recurrir
a lo tradicional y consolidado. Como persona
sibarita, te encanta colmar los sentidos mediante
caras fragancias, comidas, vinos... Lo mejor
del mundo para ti: un masaje sensual.
¿Se correspondía
el tipo que habías seleccionado en el
anterior artículo con el elemento que
pensabas?. Este es un juego que te ayuda a conocer
las propiedades de los elementos para luego
utilizarlos y a tí mismo.
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